Siguiendo la filosofía de Impala Sportclub & Spa, nuestro nuevo producto dedicado a niños y niñas va a contar con un seguimiento de su salud y bienestar.

Por ese motivo, en primer lugar realizaremos una evaluación de la condición física de los niños y niñas que han confiado en nosotros con el Family Weekend e Impala Week. Serán evaluados uno a uno con un estudio de electromiografía y Ruffier Dickson.

Estos estudios se realizarán en el Centro Médico Impala Sportclub & Spa.

¿Para qué sirve el reconocimiento con electromiografía y Ruffier-Dickson?

La electromiografía (EMG) es un procedimiento de diagnóstico que se utiliza para evaluar la salud de los músculos y las neuronas que los controlan (neuronas motoras).

Las neuronas motoras transmiten señales eléctricas que hacen que los músculos se contraigan. Una EMG convierte estas señales en gráficos, sonidos o valores numéricos que interpreta un especialista.

Los resultados de la EMG pueden revelar una disfunción nerviosa, una disfunción muscular o problemas con la transmisión de señales de nervios a músculos.

El Test Ruffier-Dickson es una prueba que se realiza para medir la resistencia aeróbica al esfuerzo de corta duración y la capacidad de recuperación cardíaca, y por tanto el nivel de forma física de una persona.

Este test está basado en una fórmula que sirve para obtener un coeficiente que nos da una valoración acerca de nuestro estado de forma. En primer lugar se miden las pulsaciones en reposo (de pie, sentado o acostado) durante 1 minuto (P0) o bien durante 15 segundos multiplicando el resultado por 4 para conocer las pulsaciones equivalentes por minuto.

Situados de pie, se realizarán 30 flexo-extensiones profundas de piernas (sentadillas) a ritmo constante con el tronco recto, en ángulo de 90o, en 45 s con las manos en la cadera. Si se terminan las sentadillas antes de los 45 segundos se continúa hasta el final. En mujeres se realizan 20 flexiones durante 30 segundos.

Después de realizar este ejercicio durante un minuto y anotar las pulsaciones se realiza un descanso de 1 minuto (de pie o sentado) y se procede a registrar de nuevo las pulsaciones por minuto.